sábado, 10 de agosto de 2013

Marta

Hoy publicaré mi segunda entrada. Supongo que diréis, esta chica solo escribe desgracias, pero sinceramente, es cuando verdaderamente me entra la inspiración.
Hoy al despertarme, me he levantado con malas noticias. Nuestra Marta se nos ha ido. Ojalá no me hubiese levantado nunca, ojalá pudiera retroceder en el tiempo y decirte lo tanto que te quiero. Que injusta es la vida eh Martita. Yo no puedo más, estoy que no puedo, tantísimos años juntas... Te quiero Marta, te quiero mucho. Las dos sabemos que nos teníamos ahí tanto para lo bueno como para lo malo, a pesar de que  este año hemos estado más distantes que nunca. Tengo una espinita clavada, soy una imbécil, te dije que iría a verte antes de que empezases la quimio, pero mira... Espero que sepas que aquí bajo todos te queremos, Andrea, Marina, Paula, Juanra, Emilio....TODOS. Me acuerdo cuando me dijeron lo de tu enfermedad, la verdad es que no me lo creía, me quedé de piedra. ¿Por qué? ¿Por qué tú Marta? Una chica con un talento increíble, con una voz de envidia y pintora en sus ratos libres. El día que fui a verte al hospital me quedé impactadísima, dije en mi cabeza "Mírala, con todo lo que ha pasado y parece la chica más feliz del mundo." Pues eso es lo que te caracterizaba, tu sonrisa, esa que lucías siempre, a todas horas. Una niña risueña, amiga de sus amigas y muy agradable. Martita, ¿te acuerdas esa vez que me echaron de clase y de repente saliste tú porque lanzaste un borrador y le diste en toda la calva a Jim? Esa fue muy buena. Momentos como esos no los olvidaré en mi vida. Los proyectos de tecnología y valenciano que hacíamos juntas con la Montserrat. Y qué me dices de esas pilladas que le hacíamos a Maria Josep en sus clases tan divertidas en Valenciano que después iban directamente a Tuenti. Muchos momentos juntas hemos pasado. Con la guarrilla de Madonna, cuando nos fuimos de relax post-comunión cuáles abuelas... Eso e infinidades de más cosas. Me duele saber que ya no te voy a volver a ver nunca más, pero eso sí, que sepas que siempre vas a estar viva en mi pensamiento. Te quiero mucho Martita, descansa en paz.