Hola Martita, ¿qué tal todo por ahí arriba? Ni siquiera he
empezado y ya estoy derramando lágrimas. En fin, que te quiero mucho Marta tío,
que te echo mucho de menos. Que esto es una jodida mierda. No te merecías esto,
estabas a punto de salir de esta, de vencerlo. Pero bueno, la vida es así de
injusta. Una niña con una vida por delante y mira. Qué asco de verdad. Que
sepas que eres y serás todo un ejemplo a seguir, una gran luchadora. Te admiro,
de verás. Tan pequeña y a la vez tan fuerte. Débil pero siempre con esa sonrisa
por delante. Mira que me arrepiento, eh. Me arrepiento de no haberte dicho que eras una amiga muy
especial a pesar de que este año nuestra relación se torciera un poco. Que
oportunista es el destino, eh. Justo el año que deberíamos de haber estado más
juntas que nunca, pero en fin. Estos últimos días has estado invadiendo mi
cabeza constantemente. Y…no te voy a mentir, lo paso mal. Y encima ahora tengo
a las chicas más lejos y no puedo desahogarme. Hasta que al final exploto y
mira aquí me hallo escribiéndote esto. Que dos meses sin ti son mucho Marta
tío, que no, que no me lo explico. Y lo que más me fastidia de esto es que no
puedo ir a visitarte a ningún sitio, ¿sabes? Solamente te veo en mis
pensamientos, recordando aquellos momentos vividos que no los cambiaría por
nada. Que cada vez que veo esa palabra tan fea, que las dos bien sabemos cuál
es, me entra un escalofrío por todo el cuerpo. Que se te quitan las ganas de
todo. Es que tío que asco de año, primero mi abuelo, y a los dos meses tú. Dos
personas a las que quería muchísimo, a las que no cambiaría por nada ni por
nadie. A raíz de esto estoy empezando a valorar más las cosas, a agradecerles
más las cosas a mis padres, a mi familia. A decirle a mi abuela que le quiero
muchísimo y sobre todo, a disfrutar de cada momento de la vida. Porque quien
sabe, a lo mejor hoy es nuestro último día.
Es que tío acabo de ver los dibujos que me hiciste de pequeña y la
dedicatoria que me hiciste para mi cumpleaños y flipas… Te quiero, te quiero
mucho. Que sepas que me das fuerzas para seguir adelante cuando estoy mal, sea
en lo que sea. Que cuando escucho a Rihanna o a Bruno Mars, me acuerdo de ti.
Mi Martita, me quedaría toda la vida escribiéndote, recordando momentos, porque
la verdad que me desahogo muchísimo escribiéndote. Recuerda que eres la
estrellita más grande del cielo. Pero sobre todo, recuerda que te quiero
muchísimo y que te voy a recordar siempre. Hasta la próxima Marta. Te
quiero.
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